Historia de la Lámina Solar

Qué es la Lámina Solar

La lámina solar está compuesta por un sustrato de poliéster fino transparente, autoadhesivo que se aplica al vidrio de vehículos o edificios. Dicho sustrato de un lado tiene un recubrimiento resistente a elementos externos y del otro, una capa adhesiva para el montaje, que es lo que mantiene la lámina fija a la película del vidrio. El adhesivo comentado anteriormente posee un forro de liberación. Cuando se retira el forro, el lado de la película con el adhesivo es el que se aplica a la superficie del vidrio. Una Lámina Solar estándar puede ser de varias capas y ser sometida a varios  procesos de fabricación. Al aplicar Lámina en acristalamiento, se logra modificar y mejorar las propiedades del vidrio sin cambiar la estructura original. La lámina solar se puede utilizar en prácticamente cualquier tipo de cristal. Las láminas solares de automóvil y arquitectura, se componen de hasta 230 capas diferentes. Cada una de ellas aporta una diferente protección.

Inicio de la Lámina Solar

El concepto de la Lámina Solar se inició en el año de 1960. Se utilizaba sobre vidrio plano de automóvil y su objetivo era evitar la entrada de frio y calor.

De inmediato la demanda de su instalación se multiplicó y el mercado empezó su instalación en cristales de arquitectura.

La coloración de la lámina se logró a través de diversos medios para producir colores como el bronce, gris, oro, ámbar, etc.

Con la crisis energética de la década de 1970 se incrementó el interés en un aspecto de la lámina en particular. Esto era la  reducción de la pérdida de calor hacia el exterior.

Se descubrió que las láminas de poliéster tienden a absorber las ondas infrarrojas de calor, logrando que el frio y el calor se conserven de manera prolongada.

Los componentes de la Lámina Solar Startek para automóviles: El rendimiento y la durabilidad de la lámina solar, se determina por el tipo y la calidad del componente utilizado en la película, cuando se fabrica la misma.

Los componentes esenciales son:

  1. Poliéster: Material utilizado para la fabricación de la Lámina. Puede tener hasta ocho capas y haber sido sometido hasta siete procesos de fabricación. Es el material que por sus componentes posee protección contra rayos UVA.
  2. Resistencia contra arañazos: Tratamiento de acrílico y poliéster que se aplica desde la fabricación para crear una capa que proteja la película de elementos externos.
  3. Adhesivo: El adhesivo es el material que logar que la lámina se adhiera al cristal. Este mismo, al igual que el poliéster, posee la protección contra los rayos UVA.
  4. Forro de Liberación: Película transparente por lo general también de poliéster que se utiliza para forrar el adhesivo y proteger la película de elementos externos.
  5. Propiedades Específicas: Son los colorantes, metales, y los inhibidores de UV que se añaden para producir las propiedades específicas deseadas en cada lámina. Todos los componentes deben ser de gran calidad puesto que la variación de los mismos puede distorsionar la visión y no cumplir con los requerimientos para su homologación. Estos son añadidos tanto al poliéster como al adhesivo.

Proceso de fabricación: La fabricación debe de ser muy precisa para asegurar una alta calidad.

Fabricación Un sustrato de poliéster se transfiere a un contenedor, para después pasarle un rodillo por encima y crear una película.

De un lado, dicho sustrato es recubierto por un tratamiento de acrílico y poliéster que dará parte de las características técnicas de la lámina.

Del otro lado, dicho sustrato es recubierto por una capa adhesiva para el  montaje que es lo que mantendrá la lámina fija a la película del vidrio.

Al adhesivo comentado anteriormente se le aplica por encima un forro de liberación. Este forro es  una película revestida también de poliéster, que se utiliza para proteger la lámina de elementos externos.

Una vez unidos el sustrato de poliéster, el recubrimiento, el adhesivo y el forro de liberación dentro del contenedor, vuelven a pasar por el sistema de rodillos para quedar unidos, creando una película plana unida entre sí.

Metalización

La película de poliéster se enrolla alrededor de un rodillo refrigerado por agua y se introduce en una cámara al vacío de aluminio grande.

La película de poliéster (que se convertirá en nuestra lámina) absorbe el aluminio. Por medio de la evaporación del agua fría.

Después se Inicia la pulverización catódica. Lo que se pulveriza son átomos de metal, como el níquel y elemento resistentes a la corrosión.

Este proceso es lento pero es el más preciso para la metalización.

Coloración

La coloración de la Lámina se logra de diferentes maneras. Dos de ellas son:

Las Láminas Estándar. El sistema de teñido solo está en el adhesivo.

El poliéster es incoloro y el adhesivo (pegamento) es el que aporta el color.

Las Láminas Dyed: El teñido está en el adhesivo y en el poliéster.

Es importante ver qué sistema de teñido aporta cada fabricante.

Existen diferentes.

Se debe de aportar el sistema de teñido en las especificaciones técnicas de cada Lámina.

 Calidad de la Lámina

Los materiales y el proceso de fabricación de cada lámina afectan en gran medida a la calidad y a la garantía de la misma.

Lo más importante en cada lámina es la protección que aporta contra los Rayos IR y UVA. Esta protección está aplicada en el poliéster y en el adhesivo.

La tecnología de la Limpieza dentro del proceso de Fabricación

Es fundamental que todas las herramientas y materiales utilizados, dentro de la fabricación de la Lámina, conlleven una limpieza amplia, con carácter estricto. Es la única manera de fabricar una película totalmente limpia de polvo, lista para instalar.

Pruebas de control de calidad

Las pruebas que se realizan son:

  • Pruebas del adhesivo
  • Pruebas de la Resistencia de Calor
  • Pruebas de la Resistencia al Rayado
  • Pruebas Resistencia Rayos UVA
  • Pruebas Radiación del SolLa prueba más importante es la prueba del adhesivo:

El adhesivo es lo que une la lámina al vidrio. Cuando es de alta calidad, proporciona seguridad en caso de rotura del vidrio, puesto que todos los cristales quedan retenidos en la lámina.

Las pruebas se realizan simulando por medio de tecnología, la exposición de la lámina al sol, frio, humedad, lluvia, viento y todos los diferentes tipos de ambientes.

También se realizan pruebas en el mundo real, para ver cómo reacciona la lámina ante diversas situaciones.

Garantías: La lámina solar ha progresado rápidamente en la última década, se ha hecho de una buena reputación de cara a la protección de la entrada y salida de calor o frio. Tanto en automoción como en arquitectura.

Las garantías pueden variar en función al tipo de lámina y la ubicación geográfica donde se encuentre instalada.

La garantía válida es la del propio fabricante.

Breve explicación, de la técnica de montaje:

Lo más importante es que los cristales que vamos a tintar estén perfectamente limpios. Si no lo estuvieran, los restos de polvo afectarán al pegado de la lámina y a la estética.

Debemos poner la pegatina de homologación por la cara interior de cada cristal que vamos a tintar. Hay que medir el tamaño de los cristales que se van a tintar y cortar con un cúter afilado, dejando un margen de 1 cm. Y moldear la Lámina con una pistola de calor, para que sea más fácil su instalación.

Tras cortar y moldear las láminas, procederemos a pegar la lámina en la cara interior del cristal. Es necesario pulverizar el cristal y la lámina con agua con jabón, ya que activa el adhesivo y nos permitirá además mover ligeramente la lámina en el momento de la instalación sobre el cristal, para acomodarla y que cuadre perfecto con cada cristal que vamos a tintar.

Al colocar la lámina en su posición, se empezará a pegar la lámina desde el centro hacia los lados, expulsando el agua hacia los extremos con una espátula.

Es muy importante utilizar las herramientas adecuadas, para evitar arañazos en la lámina. Hay que asegurarse que no queden arrugas ni burbujas

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